Ser Detective estará el 18 de septiembre en el Encuentro Fundacional del Club Literario de Intriga y Crimen
Hay dos mundos que llevan décadas caminando muy cerca: el de los detectives reales y el de los detectives de ficción.
Novelas, películas y series han construido en el imaginario colectivo una figura del detective llena de misterio, intuición, acción y grandes deducciones. Pero detrás de esa imagen existe una profesión real, sometida a método, formación, legislación, responsabilidad y, muchas veces, a muchas horas de trabajo que no aparecen en la pantalla.
Con la voluntad de acercar ambas realidades, nace el Club Literario de Intriga y Crimen, una iniciativa impulsada por Nina Vélez-Troya que celebrará su Encuentro Fundacional el próximo 18 de septiembre de 2026 en el Ateneo de Sevilla.
El encuentro llevará por título «Detectives de ficción vs. detectives reales» y contará con el Círculo de Detectives como entidad anfitriona local, además de la participación de detectives, escritores, periodistas, abogados, criminólogos, profesionales del cine y otros perfiles vinculados al mundo de la investigación y la cultura.
Desde Ser Detective queremos manifestar públicamente nuestro apoyo a esta iniciativa, porque consideramos que representa una magnífica oportunidad para acercar la profesión de detective privado a la sociedad, romper estereotipos y generar un diálogo entre profesionales de ámbitos diferentes.
Y, por supuesto, Ser Detective estará en Sevilla el próximo 18 de septiembre para apoyar y cubrir el encuentro, conocer a sus protagonistas y contar todo lo que suceda durante esta jornada.
Para conocer mejor el proyecto hemos hablado con su fundadora, Nina Vélez-Troya.
Nina, ¿qué es el Club Literario de Intriga y Crimen y qué te llevó a ponerlo en marcha?
«El Club Literario de Intriga y Crimen nace con la voluntad de crear un espacio de encuentro entre dos mundos que siempre han estado muy próximos, aunque no siempre hayan dialogado entre sí: la investigación real y la ficción criminal.
Durante muchos años he vivido muy de cerca el mundo de los detectives privados por la trayectoria profesional de mi padre, Eugenio Vélez Troya, y también desde mi propia profesión como periodista y escritora. Y había algo que siempre me llamaba la atención: la sociedad conoce extraordinariamente bien al detective de las novelas, del cine y de las series, pero conoce mucho menos al detective privado real.
Pensé que ahí existía un territorio precioso por explorar.
El Club nace para reunir a detectives, escritores, periodistas, criminólogos, juristas, cineastas y lectores alrededor de algo que todos comparten de una manera u otra: la búsqueda de la verdad, la interpretación de los hechos y la construcción de una historia a partir de indicios, pruebas, personajes y comportamientos humanos.
No quería crear simplemente un club de lectura. Quería crear un espacio cultural y profesional con identidad propia.»
El Club une literatura, investigación, periodismo, criminología, justicia y cine. ¿Qué tienen en común todas estas disciplinas y qué queréis conseguir al reunirlas?
«Todas intentan comprender una realidad. Un detective investiga unos hechos; un periodista los documenta y los explica; un jurista determina su relevancia jurídica; un criminólogo intenta comprender determinadas conductas; un escritor transforma una realidad o una hipótesis en una narración. Y el cine convierte esa narración en imágenes.
Las herramientas son distintas, pero muchas veces las preguntas son sorprendentemente parecidas: ¿qué ha ocurrido?, ¿por qué?, ¿quién intervino?, ¿qué podemos demostrar?, ¿qué parte conocemos realmente y cómo la contamos?
Al reunir estas disciplinas queremos favorecer un diálogo que normalmente se produce muy poco.
Un escritor puede aprender muchísimo de cómo piensa un investigador real. Un detective puede descubrir cómo la literatura y el cine han construido la percepción social de su profesión. Y todos podemos comprender mejor dónde termina la realidad y dónde comienza la ficción.
Ese cruce de miradas es precisamente una de las grandes riquezas del Club.»
El primer encuentro lleva por título «Detectives de ficción vs. detectives reales». ¿Qué os gustaría poner sobre la mesa con este encuentro?
«Lo primero que me gustaría aclarar es que el “versus” no significa enfrentamiento. Es una provocación intelectual.
Queremos poner frente a frente al detective que todos tenemos en nuestro imaginario —el de las novelas, las películas y las series— con el profesional que realmente desarrolla esta actividad.
La ficción ha creado personajes extraordinarios y ha contribuido muchísimo a la fascinación por la investigación. Pero el detective real trabaja dentro de un marco legal, necesita método, formación, paciencia, capacidad de observación y una enorme responsabilidad, porque lo que investiga afecta a personas y, en ocasiones, puede acabar formando parte de un procedimiento judicial.
Queremos hablar de mitos y realidades, pero también de aquello que comparten ambos mundos: la observación, la deducción, la psicología, la capacidad de relacionar pequeños detalles y, sobre todo, esa necesidad casi universal de descubrir qué sucedió realmente.
Por eso el Encuentro está construido alrededor de tres ideas:
La verdad se busca.
La verdad se prueba.
La verdad se narra.
Y esa filosofía culmina también en el Premio Eugenio Vélez Troya a la Cultura de la Verdad, porque queremos reconocer a quienes contribuyen a esclarecer, defender o transmitir la verdad desde diferentes ámbitos.»
La figura del detective está muy presente en la literatura y el cine. ¿Crees que la ficción refleja realmente cómo es el trabajo de un detective privado?
«Solo parcialmente.
La ficción necesita ritmo, conflicto y espectáculo. La investigación real necesita, muchas veces, todo lo contrario: paciencia, discreción, método y horas en las que aparentemente no ocurre nada.
El detective de ficción suele presentarse como una figura muy individualista, con una libertad casi absoluta para investigar. El detective privado real es un profesional habilitado que trabaja dentro de unos límites legales y con una responsabilidad muy concreta.
Pero también creo que la ficción ha captado algunas cosas muy bien: la importancia de la observación, la comprensión del comportamiento humano, la intuición profesional y la capacidad de descubrir significado en detalles que para otros pasan inadvertidos.
No creo, por tanto, que debamos desacreditar la ficción. Al contrario. Me parece mucho más interesante utilizarla como punto de partida para explicar la realidad.»
¿Qué pueden aportar los detectives reales a escritores, periodistas o profesionales del cine que trabajan con historias de intriga y crimen?
«Muchísimo.
Sobre todo, pueden aportar verdad narrativa.
Y no me refiero únicamente a cuestiones técnicas. Un detective puede explicar cómo comienza realmente una investigación, qué información es relevante, cómo se observa a una persona, cómo se contrastan datos, qué errores cometen quienes intentan ocultar algo o qué límites existen, que un guionista quizá nunca se habría planteado.
Pero existe también una dimensión humana extraordinaria.
Los detectives trabajan continuamente con comportamientos, contradicciones, relaciones personales, intereses económicos, conflictos familiares, empresas, engaños, miedos… Es decir, trabajan con una materia prima que cualquier escritor o cineasta reconocería inmediatamente: el ser humano.
Creo que incorporar esa experiencia puede conseguir que una novela, un reportaje o un guion sean mucho más creíbles sin perder ni un ápice de creatividad.»
¿Por qué habéis elegido Sevilla y el Ateneo de Sevilla para celebrar este Encuentro Fundacional?
«Sevilla surgió de una manera muy natural.
La relación con Salvador Gamero y con el Círculo de Detectives fue abriendo posibilidades y encontramos desde el principio una enorme receptividad hacia el proyecto.
Y después apareció el Ateneo de Sevilla.
Para mí era importante que el primer Encuentro no se celebrara simplemente en una sala funcional, sino en un lugar que transmitiera cultura, pensamiento, literatura e historia.
El Ateneo representa precisamente ese espíritu.
Además, Sevilla posee una identidad cultural extraordinaria y nos parecía una ciudad magnífica para comenzar una iniciativa que quiere unir profesiones, generaciones y diferentes formas de entender la investigación y la narración.
El 18 de septiembre no pretendemos únicamente celebrar un evento. Queremos marcar el comienzo público de una trayectoria.»
El Círculo de Detectives será la entidad anfitriona local. ¿Qué importancia tiene para el Club contar con una entidad profesional de detectives en esta primera cita?
«Es fundamental.
Desde el principio tuve muy claro que un proyecto que pretende acercar la investigación privada a la sociedad no puede construirse de espaldas a los propios detectives.
El Círculo de Detectives aporta conocimiento profesional, implantación local y, sobre todo, la mirada de quienes viven diariamente esta profesión.
Salvador, además, ha participado activamente en la construcción del Encuentro de Sevilla y eso ha permitido que exista un equilibrio muy interesante entre el componente cultural que propone el Club y la realidad profesional que representa el Círculo.
Ese equilibrio es justamente lo que buscamos: que no sea un encuentro organizado desde fuera para hablar sobre los detectives, sino un espacio creado con ellos.»
Para terminar, ¿qué te gustaría que se llevaran los asistentes del encuentro y qué futuro imaginas para el Club después del 18 de septiembre?
«Me gustaría que cada persona saliera del Ateneo habiendo descubierto algo que no sabía cuando entró.
Que un lector descubra cómo trabaja realmente un detective. Que un detective escuche a un cineasta y comprenda cómo su profesión se transforma cuando llega a una pantalla. Que un escritor encuentre una nueva historia. Que un periodista encuentre una nueva pregunta.
Y, sobre todo, me gustaría que todos entendieran que la búsqueda de la verdad puede unir mundos aparentemente muy diferentes.
El 18 de septiembre es solamente el comienzo.
Nuestra intención es que el Club tenga continuidad, que genere nuevos encuentros, entrevistas, actividades culturales y colaboraciones entre profesionales, autores e instituciones y que pueda ir llegando progresivamente a otras ciudades.
También queremos que el Premio Eugenio Vélez Troya a la Cultura de la Verdad tenga continuidad y se convierta en uno de los símbolos del Club.
No estamos construyendo un único evento.
Estamos intentando construir una comunidad y una conversación que puedan permanecer en el tiempo.»
Y Nina lo resume con una frase que define perfectamente el espíritu del proyecto:
«El 18 de septiembre no queremos cerrar una jornada. Queremos abrir una puerta.»
Desde Ser Detective apoyamos plenamente el nacimiento del Club Literario de Intriga y Crimen.
Creemos que iniciativas como esta son necesarias para acercar la investigación privada a la sociedad, poner en valor el trabajo de los profesionales y, al mismo tiempo, generar un diálogo con la literatura, el cine, el periodismo, la criminología y el derecho.
Pero, sobre todo, compartimos una idea que atraviesa toda esta iniciativa:
la búsqueda de la verdad.
Por eso, el próximo 18 de septiembre de 2026, Ser Detective estará en el Ateneo de Sevilla, junto al Círculo de Detectives como entidad anfitriona local, para apoyar y cubrir el Encuentro Fundacional del Club Literario de Intriga y Crimen.
Estaremos allí para contaros lo que ocurra, conocer a sus protagonistas y acercaros las historias que surjan de este encuentro entre los detectives de ficción y los detectives reales.
Porque, como dice Nina Vélez-Troya:
«El 18 de septiembre no queremos cerrar una jornada. Queremos abrir una puerta.»
Y desde Ser Detective, estaremos allí para abrirla con ellos.




